Entre 2011 y 2020, la producción de mezcal pasó de unos 980 mil litros a 7.85 millones. Es una buena noticia para muchas comunidades y un problema para una planta que tarda al menos ocho años en madurar.
Dónde está la presión
La revisión científica de Arellano-Plaza y colaboradores (2022) identifica varios frentes. Muchas especies se recolectan del monte sin programas que eviten su desaparición; las poblaciones silvestres de A. potatorum están especialmente presionadas. Propagar pocos clones en plantaciones reduce la diversidad genética. Y la explotación intensiva de las especies más usadas empuja hacia monocultivos, con costos biológicos, ambientales y sociales.
El quiote y los polinizadores
En algunas especies se corta el quiote meses antes de la cosecha. Ese corte interrumpe la reproducción sexual de la planta. En algunas poblaciones, esa reproducción depende de polinizadores. Sin semillas, la diversidad se estrecha.
Qué preguntar
Como bebedor, tres preguntas ayudan: ¿qué especie es? ¿Es cultivada o silvestre? ¿El productor replanta o deja plantas que florezcan? No hay respuesta única, pero quien pregunta empuja a la industria hacia prácticas más cuidadosas.
- Arellano-Plaza, M., et al. (2022). Mezcal Production in Mexico: Between Tradition and Commercial Exploitation. Frontiers in Sustainable Food Systems, 6. www.frontiersin.org/articles/10.3389/fsufs.2022.832532/full